Lesiones deportivas: resiliencia

Reflexiones desde mi infierno.

Otro día más, otro día igual. Miro por la ventana y la vida sigue inalterada; el cielo gris de otoño no me deja ver más allá de las nubes, no me deja ver el sol… Aunque a veces de manera efímera se cuela un rayo de luz por la ventana. ¿Es la luz de la esperanza? Por supuesto que si…

Hace un mes y medio que la excursión más larga que realizo es por los alrededores de mi barrio. No llevo bastones, sino muletas… Y la mochila que me pesa no está cargada de material de montaña, sino de desesperación, incertidumbre… Hace un mes y medio la mala suerte me persiguió en el monte y se encargó de arrebatarme todos los planes de este año, dejándome una rotura de astrágalo.

-“Tienes para dos o tres meses.”

La noticia me cayó como un jarro de agua fría despertándome a la cruda realidad. ¿En serio voy a estar tanto tiempo sin poder andar? Yo, una persona activa, que espera el fin de semana como agua de mayo para escapar a la montaña, donde mejor me siento…

¿Y todos los planes que teníamos en el Pirineo?, ¿La visita a nuestra querida Asturias para ver el Otoño? ¡El Otoño es mi estación favorita para ir al monte! ¿Me lo voy a perder entero? ¡Y tanto tiempo sin entrenar para el invierno! Este año prometía en alpinismo… No puede ser…

Entonces el mundo se derrumba alrededor y te dedicas a maldecir una y otra vez tu maldita suerte y tu maldita lesión deportiva. Bueno, podría haber sido peor… Con el cuidado adecuado mi tobillo estará como nuevo y listo para la función. ¡No será eterno!

Si la vida siempre fuera perfecta, sin contratiempos, no estaríamos preparados para nada. Al igual que los músculos del cuerpo necesitan ejercitarse para estar fuertes, también nuestra mente y voluntad lo necesitan. Si todo va siempre como queremos, nos derrumbaremos ante cualquier pequeño bache en el camino. ¿No necesitamos también estar fuertes para superar estos baches? Y esta fortaleza no se consigue con una vida perfecta, sin contratiempos.

Uno siempre cree que no está preparado para afrontar ciertos problemas, pero una vez sumergido de lleno en ellos, y una vez superados, sale reforzado y con otra actitud ante la vida. Sale preparado para cualquier batalla.

Este año he tenido que superar dos grandes desafíos, y ninguno en la montaña. El primero fue el confinamiento. Pensaba que había sido muy duro. Ahora pienso en el confinamiento y me río… ¡Al menos podía andar! No necesitaba ayuda para mis actividades diarias y podía hacer ejercicio en casa para distraer la mente. Sabía que eso tendría un final en algún momento, y cuando volviera a la montaña lo haría entera, sin ningún impedimento físico que me hiciera disfrutar.

El segundo desafío es esta lesión deportiva, y es más duro que el anterior. Cuando pueda regresar al monte, que espero que sea pronto, tendré un largo trabajo por delante para recuperar la forma física que inevitablemente estoy perdiendo durante tantas semanas de inactividad.

Estos dos desafíos se han encargado de fortalecer los músculos de mi actitud, esos que no se ven pero son tan importantes como los que nos mantienen físicamente en pie.

Hoy, mes y medio después, ya sin la escayola, con la rehabilitación a la vuelta de la esquina y con un tobillo que mejora por momentos, he sido capaz de ver el lado positivo de todo esto. Por un lado me ha hecho más fuerte para afrontar adversidades, y por el otro, estoy aquí sentada escribiendo este Blog, que ha nacido “gracias” a este infortunio, y gracias a una persona que me animó a escribir.

Así que si os gusta el Blog, si os gusta leerme… ¡Dadle las gracias a esta lesión deportiva! Y recordad que de toda experiencia negativa, seguro que algo positivo, por pequeño que sea, se puede sacar. En eso consiste la resiliencia.

¡Gracias por estar ahí!

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8 comentarios

  1. Pronto estarás por las cimas! Ánimo!

  2. Ánimo Yoli!! Me encanta el blog y leer como si uno quiere los miedos se superan! Sigue pensando en positivo, más pronto que tarde estarás contándonos tus aventuras montañeras!! 💪💪💪

    1. ¡Muchas gracias ! Será un placer tenerte por aquí. Espero que mi experiencia pueda servir para quien esté en mi misma situación, y por supuesto espero poder actualizar pronto con aventuras recientes ! 😊

  3. Te entiendo perfectamente, yo llevo 8 meses con 4 intervenciones en la boca sin poder hacer del todo lo que quiero, pero todo va a pasar.
    Venga ánimos, en nada estarás otra vez en el monte💪✊😘

    1. ¡Gracias y ánimos para ti también!

  4. Tu puedes contodo, mucho ánimo, pronto subirás montañas de nuevo y nos contarás tus aventuras. Besos

    1. ¡Gracias Miguel! Ya va quedando menos… Y por supuesto actualizaré con nuevas vivencias 😊😊 gracias !

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