Reto Sierra de Andía en invierno.

ASCENSIÓN A 23 CUMBRES DE LA SIERRA DE ANDÍA

Con un invierno incierto por delante, confinados en Navarra y sin posibilidad de planificar ningún reto alpino esta temporada invernal, nuestros intereses se centran únicamente en aquello que nos rodea…

Como amantes de la sierra de Andía que somos, y asiduos a sus cumbres por tenerlas tan cerca de casa, nos planteamos culminar sus 23 montes principales aprovechando la belleza del manto blanco que ahora cubre toda la zona. Es difícil ver nieve a estas altitudes tan modestas, así que decidimos aprovechar este generoso invierno con las raquetas de nieve por esta zona.

Algunas cimas ya las hemos subido en otras ocasiones, pero otras son totalmente nuevas para nosotros. Es posible que la nieve se vaya retirando a medida que pasen las semanas debido a la baja altitud de la Sierra, así que no sabemos muy bien qué nos encontraremos y cómo tendremos que afrontar cada salida. Tenemos como fecha límite el 21 de Marzo, día en el que oficialmente comenzará la primavera.

La buena y relativamente rápida recuperación de mi fractura de tobillo me va permitiendo hacer cosas cada vez más exigentes en la montaña. Tengo muchas ganas de poner a prueba mi aguante físico y mi tobillo con las grandes kilometradas a las que estaba acostumbrada antes de la lesión, así que este reto supone para mi una prueba de fuego para saber si estoy ya preparada para grandes aventuras…

DIA 1: ELIMENDI Y ZOIOLAGAÑA

El reto comienza con la subida a los montes Elimendi y Zoiolagaña, dos suaves elevaciones que destacan entre las llanuras de la sierra. El día amanece muy frío con viento norte, algo a lo que ya nos venimos acostumbrado desde finales de Diciembre. El ambiente es gélido y cuesta entrar en calor, pero tenemos muchas ganas de pisar nieve y superamos el suave desnivel sin contratiempos, mientras los copos de nieve nos acarician la cara.

Tras unos 4 kilómetros llegamos a la cima del monte Elimendi, desde el que contemplamos el pantano de Alloz y todo el cercano valle de Yerri. Tras deleitarnos un rato con las vistas nos encaminamos al siguiente monte, el Zoiolagaña, al que llegamos jadeantes tras superar una empinada rampa de nieve que nos deja en el collado anterior a su punto más alto. El sol comienza a caer y el paisaje blanco se llena de tonalidades doradas, hacemos la últimas fotos y retornamos al pueblo cerrando una bonita ruta circular de unos 11 kilómetros y 470 m. de desnivel por este bello y desconocido paraje.

DIA 2: LARDANBURU, MUGAGA, ITURGOYEN Y MALKAXKO

Sabemos que la segunda jornada de este reto será larga, muy larga. Hoy nuestros pasos nos llevarán por el Lardanburu, Malkaxko, Iturgoyen y Mugaga, cuatro suaves elevaciones de la sierra de Andía por las que transcurriremos en total soledad.

Esta mañana el frío duele demasiado, el pelo se me ha congelado nada más bajar del coche y los dedos de las manos se resisten a calentarse. Comenzamos a caminar, pero el gélido viento nos persigue… La sensación térmica debe ser de unos 15 o 20 grados bajo cero. La tentación de abandonar es demasiado grande… Sabemos que tenemos por delante 20 kilómetros a través de nieve recién caída y pensamos que no seremos capaces de afrontar esta ruta con estas temperaturas tan extremas.

Decidimos darnos un tiempo y comenzamos a ascender una pendiente que rápidamente nos devuelve al calor y a la vida. El sol comienza a elevarse cada vez más alto y por fin sentimos su calidez, esa que tanto echábamos de menos. El paisaje alrededor es increíblemente salvaje, pareciera que estamos en la Tundra Boreal con kilómetros y kilómetros de llanura blanca salpicada por alguna suave colina, y allí a lo lejos el Beriain, eterno guardián del valle en su coraza blanca.

Pasamos por la cima del Lardanburu, nuestro primer objetivo, donde paramos para reponer fuerzas y contemplar el panorama que nos rodea. El día es muy claro y al fondo se ven los Pirineos… esos que sentimos tan lejanos debido a este confinamiento perimetral…

Tras esta breve parada nos dirigimos hacia la segunda cima cruzando un frondoso bosque para evitar dar mucho rodeo. Nos abrimos paso a través de nieve virgen, dando lentas y pesadas zancadas. El camino no está definido pero tenemos claro el rumbo a seguir, así que buscamos continuamente ascender para llegar al otro lado de la sierra y dirigirnos a nuestras siguientes cumbres.

Los kilómetros comienzan a pesar en las piernas y todavía nos queda la mitad de la ruta. El esfuerzo a través de tanta nieve virgen comienza a ser considerable y estamos deseando de quitarnos las raquetas, pues tras tantas horas de caminata se hace pesado llevarlas puestas.

Llegamos por fin a lo que parece la cima del Mugaga, pero no encontramos el vértice geodésico ni el buzón, y tras deambular durante un buen rato por la amplia cumbre sin éxito, decidimos encaminarnos hacia la tercera cima del día, la Trinidad de Iturgoyen.

Son las 16:30 y estamos en la ermita de la Trinidad viendo como cambian los colores de la tarde. Debemos darnos prisa y dirigirnos hacia la cuarta y última cima de hoy, pues no queremos que se nos haga de noche, ya que en cuanto el sol se esconda el frío comenzará a ser notable.

Tras otra pateada llegamos por fin al Malkaxko, el último objetivo del día. Todavía tenemos que andar 6 kilómetros para dar por concluida la travesía. Descendemos hacia el valle con la nieve ya muy reblandecida. Si ya de por si no me gusta caminar con raquetas de nieve, hoy el odio hacia ellas es todavía mayor. El hecho de que el tobillo vaya doblándose hacia un lado y hacia otro es ya de por si molesto, pero para mi, que estoy recuperándome de la lesión, todavía lo es más. Continuamos bajando las laderas mientras el sol se oculta en el horizonte y llegamos al coche con el último rayo de luz. Ha sido una ruta muy intensa de 21 kilómetros y casi 800 de desnivel, íntegramente por nieve.

Estoy muy contenta de haber aguantado esta ruta tan exigente y siento que poco a poco vuelvo a estar tan fuerte como antes de la lesión. El tobillo ya no me molestas en exceso y me permite disfrutar de la montaña sin mucha preocupación. ¡Ahora toca descansar mucho y planificar la siguiente salida!

DIA 3: MENDIZELAIA

El día amanece nublado sin mucha previsión de cambiar, así que hoy es el día perfecto para dirigirnos al monte más fácil de nuestro reto en Andía, el Mendizelaia.

Este desconocido monte se encuentra en un rincón algo apartado de la Sierra de Andía, pero sorprende mucho por la belleza del paisaje que se contempla desde la cumbre, especialmente este año que nos ha traído tanta nieve a esta zona.

Esta vez no hay mucha acumulación de nieve y la poca que cubre el suelo está algo dura, con lo cual no necesitamos ponernos las raquetas , aunque las llevamos encima.  Ascendemos por un bonito bosque y tras hora y media llegamos a la cima del Mendizelaia, donde nos recibe un viento norte helador que apenas nos deja disfrutar de las sorprendentes vistas. A nuestros pies se extiende un desconocido y bello rincón de esta sierra que hoy luce especialmente bonito por las últimas nevadas. Es una pena no poder estar más tiempo aquí, así que bajamos rápidamente por el lado contrario a través del bosque, donde ya a resguardo del viento aprovechamos para comer algo y disfrutar de la tranquilidad y el silencio del lugar.

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1 comentario

  1. Mario de la Fuente Tavares

    Es la bella historia de una Montañera, que se suman algunos problemas, su miedo a la Alturacy su recuperación de tobillo. Solo quiero destacar de todas las conclusiones que sacl es la Vuluntad inquebrantable que la hará llegar muy lejos!!

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